¡¡Bueno, Pero No Te Enojes!!

no te enojes

“Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre nuestro enojo, ni deis lugar al diablo”. (Efesios 4:26-27) 

El enojo, es un daño sutil, que acaba con la armonía matrimonial, los enojos en la mayoría de matrimonios, son sentimentales y no racionales.

Los enojos en el matrimonio se van desarrollando a través de situaciones difíciles y destructivas, como gritos, ofensas, puertazos, etc, y llegan a ser causales de separación.

Ambos han comenzado el día enfadados, se dicen palabras desagradables, y se van a dormir sin haber solucionado el conflicto, actuando en contra de lo establecido en la Biblia, no se ponga el sol sobre vuestro enojo.

¡Vamos, cobremos ánimo, despojemos el corazón de tanto prejuicio necio, que no minen más nuestra alma, en este mundo ya hay demasiada frialdad y dureza!. Cambiemos esto por la calidez, dejemos fluir la ternura, y expresemos la dulzura de aquél que dijo: “Con amor eterno te he amado, fuiste honorable y yo te amé”.

Nuestro hogar debe ser una hoguera de fuego y candidez, debemos realizar los ajustes necesarios para generar el carácter de Cristo, renunciando a los dos amigos inseparables que son el Enojo y la Ira. Solamente así seremos libres, llenos del Espíritu Santo, experimentando libertad y salud integral.

Y recuerda el eslogan, “Bueno pero no te Enojes”