Plan de lectura: Éxodo 32-34
Porción Bíblica del día: Éxodo 33: 1-11
Versículo clave: 2-3
Y yo enviaré delante de ti el ángel, y echaré fuera al cananeo y al amorreo, al heteo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo (a la tierra que fluye leche y miel); pero yo no subiré en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino.
Énfasis: Dejar nuestra rebeldía.
Enseñanzas:
- La idolatría y la desobediencia levantaron una barrera, sin embargo, Dios no los abandonó: les siguió hablando, dirigiendo y permitió que Moisés intercediera por ellos.
- Sin la presencia de Dios, Israel sería solo otro pueblo más en el desierto. Con su presencia, eran un pueblo escogido, guiado, protegido y distinguido. Hoy también es así: lo que diferencia a un hijo de Dios no es su capacidad, talento o fuerza, sino la presencia del Señor que lo acompaña y lo respalda en cada paso. La presencia de Dios no solo nos guía, sino que nos da identidad y propósito.
