Romanos 12:9-10
Amen a los demás con sinceridad. Rechacen todo lo que sea malo, y no se aparten de lo que sea bueno. Ámense unos a otros como hermanos, y respétense siempre.
Nuestro Padre Dios nos pide ejercitar el amor sincero y para hacerlo nos da la estrategia:
- Rechazar todo lo que sea malo.
- No apartarnos de lo bueno.
Parecen consejos muy simples, sin embargo contienen la sabiduría de Dios.
En ocasiones le pedimos al Señor que nos quite esta o aquella actitud, cuando nos damos cuenta de que no estamos haciendo lo correcto, pero es en realidad a nosotras a quien nos corresponde accionar. Soy yo quien debe rechazar lo malo y también soy yo quien de manera consciente y voluntaria no debo apartarme de lo bueno.
Así que mejor es no andar esperando “la varita mágica” para llevarnos bien con nuestro prójimo, las relaciones se trabajan y construyen con esfuerzo; no siempre será fácil lograrlo pero como no estamos solas en este camino, lo podemos lograr con la ayuda de su Santo Espíritu.
La estrategia del mundo es vencer el mal con otro mal, si alguien nos agrede una vez se le responde con una doble agresión.
Pero como somos ciudadanas del cielo y no de este mundo, nuestra respuesta debe ser el respeto, así estaremos contribuyendo con Dios en la construcción de un mundo mejor.
