Podemos pensar en muchas respuestas, pero daremos una a la luz de San Juan 4:23:
“Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren”.
De acuerdo a este versículo podemos responder a la pregunta indicando que Dios busca adoradores en espíritu y en verdad.
Y si Dios busca adoradores en espíritu y en verdad, ¿qué entendemos por adorar en espíritu y en verdad?
Adorar en espíritu significa que debemos de buscar a Dios con todo nuestro corazón, en Deuteronomio 6:5 podemos conocer cómo debemos amar a Dios, “Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas”. Nuestra adoración a Dios debe ser por nuestro amor hacia Él; cuando amamos, adoramos.
Adorar en Verdad, entendido como nuestra relación con Dios. Si no tenemos conocimiento del Dios que adoramos, es decir si no lo conocemos a Él, no hay adoración en verdad. Ambas son necesarias para satisfacer y honrar a Dios en adoración.
Así que podemos inferir que:
Si conocemos más a Dios (entonces) –> más lo amamos (y si más lo amamos) ->más los adoramos (y si más lo adoramos) -> Dios será glorificado.
De esa manera, podemos entender que adorar en espíritu y en verdad es adorar a Dios con todo nuestro corazón, mente y fuerzas, para que nuestra vida lo glorifique a Él en todo lo que hacemos, pensamos y sentimos.
