Como jóvenes en muchas ocasiones creemos tener la suficiente madurez para poder realizar ciertas acciones, actividades, enfrentar situaciones o tomar decisiones a la ligera, pero te has preguntado ¿en verdad tengo la suficiente madurez espiritual para poder hacer alguna de las cosas que me propongo?; y es que Dios en GÁLATAS 5:16 nos dice que debemos “caminar en el Espíritu” y es algo en lo que algunos jóvenes cristianos podemos llegar a fallar.
en 1 CORINTIOS 10:23 “todo me es licito, pero no todo me conviene, todo me es licito, pero no todo edifica”, no todos los jóvenes pasan por la misma situación, pero está en cada uno pedir la unción del Espíritu Santo para ser guiado y recordar que esa madurez espiritual se trata de lograr llegar a imitar a Jesús, reordenar nuestras prioridades recordando que no se trata de complacernos a nosotros mismos en la carne si no de agradar al padre y aprender a obedecerle.
Recordemos jóvenes FILIPENSES 3:14 “prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” aferrémonos a ese amor por Dios, tomemos las costumbres de orar, dar gracias a Dios, amar al prójimo, perdonar y ayudemos a otros a que puedan alcanzar esa madurez espiritual.
